- Aumento de la fuerza y la agilidad: Saltar, trepar y superar obstáculos requiere fuerza física y agilidad, habilidades que se desarrollan con la práctica del parkour.
- Desarrollo de la conciencia corporal: Los niños aprenden a conocer mejor su cuerpo, sus límites y posibilidades, lo que les ayuda a moverse con más seguridad y eficacia.
- Mejora de la coordinación y el equilibrio:
El parkour implica movimientos complejos que requieren un buen equilibrio y coordinación, lo que ayuda a los niños a desarrollarlos de manera significativa. - Aumento de la confianza y autoestima: Superar obstáculos, tanto físicos como mentales, ayuda a los niños a sentirse más seguros y capaces, mejorando su autoestima.
- Desarrollo del pensamiento crítico y la resolución de problemas:
El parkour requiere pensar rápidamente para encontrar la mejor manera de superar un obstáculo, lo que estimula el pensamiento crítico y la capacidad de resolver problema
